sábado, marzo 2

Nathalie Lambert, cazadora de microquimeras

Con su maestría en biología, podría convertirse en criadora de caracoles. “Combinaré dos pasiones, la biología y la cocina”, declara Nathalie Lambert con entusiasmo. Finalmente, pasará gran parte de su vida en el laboratorio, trabajando junto a tubos de sangre humana y murina, persiguiendo incansablemente la misma búsqueda: comprender qué favorece las enfermedades autoinmunes, en particular la esclerodermia, que endurece la piel, y la artritis reumatoide, que Ataca las articulaciones. En estas patologías, el sistema inmunológico, que supuestamente protege nuestro cuerpo contra las infecciones, se vuelve contra sí mismo: produce autoanticuerpos que atacan a las propias células del cuerpo. Sin embargo, el 80% de las personas afectadas por enfermedades autoinmunes son mujeres. Las hormonas son las culpables, así como el cromosoma X, del que las mujeres tienen dos copias.

Pero otra parte del velo está siendo trabajada por Nathalie Lambert, directora de investigación del Instituto Nacional de Salud e Investigación Médica (Inserm), y su equipo en la unidad de “autoartritis inmune”, cuya dirección asumió en 2023. El entorno es encantador: el campus Luminy está situado sobre la cala de Sugiton, en el sureste de Marsella. El equipo apenas tiene tiempo para disfrutarlo. “Cuando llegamos al campus en 2007, nos prometimos que haríamos un picnic al mes. Desde entonces, hemos tenido que hacer dos…”

El camino que explora desde hace más de veinticinco años es el del microquimerismo. “Todos albergamos en nuestro cuerpo, sin rechazarlas, células migratorias que provienen de un organismo distinto al nuestro”, explica Nathalie Lambert. Durante el embarazo se produce una transferencia de células, especialmente las del sistema inmunológico, entre la madre y el feto, a través de la placenta. Luego pueden anidar en cada uno de nuestros órganos. En el caso de las enfermedades autoinmunes, estas células semiextrañas pueden atacar nuestro sistema inmunológico, a menos que éste se vuelva contra ellas. Esto explicaría por qué las mujeres, principales portadoras de células microquiméricas, son también el principal objetivo de estas enfermedades.

Microquimerismo, un tema considerado marginal

En 1996, la joven estudiante Nathalie Lambert estaba lejos de pensar que estas células errantes cambiarían su vida. De origen modesto, de padre ferroviario y madre empleada en el hospital de Cahors, prosiguió sus estudios superiores, para gran orgullo de sus padres. Apasionada por los mecanismos de la biología, completó su tesis sobre tejidos osteoarticulares en el laboratorio de inmunología de Claude de Préval, en Toulouse, cuando, en el último momento, su codirectora de tesis, Hélène Coppin, le propuso hacer una presentación en el Congreso Mundial HLA (antígeno leucocitario humano“antígeno leucocitario humano”), en París.

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